domingo, 27 de febrero de 2011

7 días (Levante – Osasuna)


Solo han pasado 7 días desde que un mar de ilusiones inundara el Reyno de Navarra. 7 días en los que nos ha dado tiempo a recordar el partidazo contra el Espanyol, ilusionarnos con el futuro e incluso relajarnos de cara a nuestra lucha por la permanencia. 7 días que expiraron en Valencia de una manera a la que estamos tristemente acostumbrados. Estos son mis apuntes del Levante – Osasuna:

  1. ¿Dónde están las mejoras? Se han visto muy poquitas cosas destacables que nos recordaran el hecho de que en el banquillo se sentaba Mendilíbar y no Camacho. La primera de ellas ha sido la actitud de Osasuna cuando tenía la posesión del balón. Aunque el juego directo forma parte del repertorio, la prioridad número uno es sacar el balón controlado. Se ha visto cómo las salidas por los costados parecen ser la primera opción (siempre y cuando el rival así lo permita). La segunda gran diferencia respecto a la era Camacho ha sido el momento en el que se han hecho los cambios. Mientras con Camacho nadie esperaba los cambios antes del minuto 75 (fuera como fuera el marcador), esta tarde Soriano ha salido en el descanso y Lekic se ha incorporado con 20 minutos por delante. Buen detalle.
  2. Presión arriba. Mendilíbar había señalado durante la semana que el planteamiento y el juego a domicilio iba a ser similar al de casa. Hoy no ha habido ni rastro de esa presión arriba que tanto daño hizo al Espanyol. Quizás la gran diferencia ha sido que los valencianos contaban con una bestia llamada Caicedo. La capacidad de este jugador para caer a los costados y recibir de espaldas es espectacular. Y no solo eso, también es capaz de girarse para encarar a portería o dejar balones a los jugadores de segunda línea que se incorporan. En la primera parte el ecuatoriano ha sido una pesadilla. Intentar presionar arriba cuando el contrario tiene una manera tan sencilla de salir de la cueva es muy poco efectivo. Mal asunto que en 45 minutos hayamos sido incapaces de anular esa salida de balón tan rudimentaria como efectiva.
  3. Nelson. Otro ejemplo más de la montaña rusa anímica que hemos sufrido los aficionados rojillos esta semana es Nelson. Si hace una semana destacaba en este mismo blog que poco a poco el brasileño se iba centrando y se complicaba menos la vida atrás… llega hoy hace lo que ha hecho. Será que Valencia le sienta mal, porque cuando jugaron contra el otro equipo de la ciudad el bueno de Nelson nos regaló otro buen festival de cantadas defensivas. Aquel día sus errores no costaron goles. Hoy nos ha costado un punto. Es una pena, porque en días en los que el ataque está tan espeso sus galopadas por banda son de las pocas cosas sorprendentes para el rival. Habrá que ver si Mendilíbar se decanta por Damiá después de todo.
  4. En el patio del colegio. He visto partidos de alevines con menos errores de críos que los de hoy. Ya he comentado la cantada de Nelson, donde la parsimonia de Ricardo para evitar el gol ha sido como mínimo decepcionante. Pero es que el propio Nelson ha fallado justo después del 2-1 y Juanlu casi mete el tercero. Y en el empate del Levante…pues tres cuartos de lo mismo. Josetxo hizo una falta totalmente innecesaria a Caicedo en el borde del área y de ahí llego el 1-1. Lo decíamos con Camacho y lo diremos con Mendi: Osasuna no se puede permitir errores de ese calibre en Primera División. Y menos aún fuera de casa.
  5. Pandiani. El uruguayo ha metido un golazo, las cosas como son. Y ya le hacía falta, porque contra Madrid y Espanyol tuvo dos ocasiones de las que no suele fallar y no fue capaz de enchufar. Hoy ha marcado un auténtico "made in Pandiani". Pero su aporte al juego es muy limitado. Viendo a Caicedo en el otro bando te das cuenta de que Osasuna no tiene ninguna opción si hace un pase largo a su delantero centro para que la aguante de espaldas. Si bien Aranda estaba destacando mucho en esa faceta, el uruguayo no está ni físicamente ni técnicamente capacitado para hacerlo con garantías. Necesitamos que vuelva Aranda cuando antes o probar de una vez por todas a Lekic. Igual para los partidos de casa Pandiani es suficiente, pero fuera de casa es necesario algo más. Mendilíbar acabará dándose cuenta.

No empezaremos la semana con el mismo ánimo que la anterior, pero la esperanza es lo último que se pierde. Traer a un entrenador a mitad de temporada implica que necesita tiempo para hacer ajustes, tanto tácticos como de jugadores. Lo normal es lo de hoy, lo raro es ganar 4-0 en tu debut. La reválida será esta misma semana, el miércoles, contra el Dépor. Espero que paséis todos un buen inicio de semana y que ganemos el miércoles.

¡Aúpa Osasuna!

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